El grave riesgo que produce automedicarse durante el embarazo

dopoMuchos medicamentos comerciales no han sido diseñados para su consumo durante el periodo gestante
Se estima que el 10% de las malformaciones se deben a una forma de automedicación. La automedicación es un tema que preocupa a los especialistas y debe llamar la atención de las embarazadas, toda vez que tomar cualquier medicamento sin prescripción médica es un riesgo tanto para ella como para su bebé.

 De hecho, un estudio liderado por el doctor Allen A. Mitchell, de las Escuelas de Medicina y de Salud Pública de Boston University, en Estados Unidos, demostró que más del 80% de las mujeres embarazadas habían tomado un medicamento durante la gestación.

El documento, publicado en el ‘Periódico Americano de Obstetricia y Ginecología’, demostró que la mitad de ellas lo habían hecho en el primer trimestre, período durante el cual el feto está más expuesto a los efectos de los medicamentos y, por ende, puede desarrollar algún defecto congénito.
Basado en este estudio se recomienda que “por ninguna razón es recomendable la autoadministración, incluso, de medicamentos formulados con anterioridad al embarazo, y que para ello también es indispensable consultar al especialista con el fin de actualizar las fórmulas”.
Los expertos confirman que entre las consecuencias más frecuentes de automedicarse se encuentran las alteraciones en la función de la placenta y la disminución en la apertura de los vasos sanguíneos, lo cual produce una reducción en el intercambio de nutrientes y oxígeno entre el feto y la madre, generando lesiones en su desarrollo e incluso la muerte.
Los fármacos más consumidos son aquellos indicados contra los dolores, es decir, los analgésicos; o para el tratamiento de la gripe, como los descongestionantes o anti expectorantes. “La gran mayoría de estos medicamentos no han sido estudiados de forma correcta durante el embarazo, por lo que su perfil de seguridad es limitado”. De ahí la importancia de consultar una opinión médica para su consumo durante el embarazo.
Una encuesta realizada a 30.000 mujeres embarazadas en Estados Unidos demostró que el consumo de medicamentos de venta libre creció del 10 al 28% en los últimos 30 años.
Por ello, los especialistas reiteran la necesidad de consultar así se trate de medicamentos que no requieren fórmula médica, como los antigripales, expectorantes o analgésicos.